Hojeo este libro que llega a mis manos , la firma manuscrita mamarracheada, la dedicatoria, arroja el año 1838. El libro, de tapas marmoladas y de cuidada edici{on, impreso en Londres, fue editado, en 1825.Alexander Caldcleugh tal vez lo escribira, pluma en mano, mojando la tinta a cada frase, pensando lo que ocurría unos cuatro o cinco años antes al otro lado del atlántico. En el sur de America, en suramerica, con los uramericanos, con los americanos del sur. Que pasaría en esa tierra, cuatro o cinco años atrás, pensaría Caldeugu cada vez que desde su escritorio de fino roble francés, se ponía a pensar en la revolución que se estuvo dando allá lejos. Y la verdad es que no me imagino que se imaginaría el escritor, apostado en su escritorio escribiendo escrituras con plumas, leyendo a las plumas de los que pudieron viajar y volvieron para
contarlo.Intuyendo las imágenes de los que se volvieron fascinados, atraídos, por esas gentes.
No quiero imaginarme más y me dispongo a leer. Leo este libro, quizas con la misma precaución que tuvo Caldleugh al leer, los escritos en francés de su tocayo, Alexander Humbolt, o quizas haya leído aquella traducción al inglés.
Leo el libro y viajo. Viajo, de la mano del que nunca ha viajado, que escribe con la inocencia de no haber visto, con la conciencia de escribir sobre las palabras del que sí lo ha hecho. Leo el libro y viajo, ya no hacia esos territorios repletos de revoluciones y de grescas, de naturaleza fértil, de realidades desconocidas: Viajo al mundo del que escribe, del que viaja con la lectura de lo que relata.
Travels in South America During the years 1819-20-21containing an account of the present state of Buenos Ayres, and Chile, Alexander Caldcleu,London John Murray, Albemarle Street, MDCCCXXV
contarlo.Intuyendo las imágenes de los que se volvieron fascinados, atraídos, por esas gentes.
No quiero imaginarme más y me dispongo a leer. Leo este libro, quizas con la misma precaución que tuvo Caldleugh al leer, los escritos en francés de su tocayo, Alexander Humbolt, o quizas haya leído aquella traducción al inglés.
Leo el libro y viajo. Viajo, de la mano del que nunca ha viajado, que escribe con la inocencia de no haber visto, con la conciencia de escribir sobre las palabras del que sí lo ha hecho. Leo el libro y viajo, ya no hacia esos territorios repletos de revoluciones y de grescas, de naturaleza fértil, de realidades desconocidas: Viajo al mundo del que escribe, del que viaja con la lectura de lo que relata.
Travels in South America During the years 1819-20-21containing an account of the present state of Buenos Ayres, and Chile, Alexander Caldcleu,London John Murray, Albemarle Street, MDCCCXXV